Por aquellos días de 2021 en que la pandemia de Covid 19, y el aislamiento, reinventaron la vida del joven fotógrafo Eldy Ortiz, vieron la luz las imágenes que componen el fotolibro «Bitácora del Olvido», presentado la tarde del miércoles, 20 de agosto en el Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba.
Este proyecto, beneficiario de la convocatoria lanzada por el Fondo de Arte Joven (FAJ) para artistas visuales en 2023, recoge aproximadamente 45 instantáneas tomadas en el poblado de Bejucal, reconocido por su historia y tradiciones culturales.
Motivado por la nostalgia, por la añoranza, y por el transcurrir del tiempo en esta ciudad, Ortiz prefirió potenciar la narrativa a través de la ambigüedad y el misterio en las imágenes, desde su gente, como una mezcla entre realidad y ficción, conformando así un ensayo fotográfico que desarrolló durante cuatro años.
«Yo sentía que mi acercamiento a este pueblo era a través de una especie de reflexión más bien poética, porque sentía que la dimensión del tiempo allí cambiaba, era muy extraña para mí, de una manera mucho más tranquila, más vacía y mucho más lenta. También desde el punto de vista fotográfico, digamos que la fotografia cubana es muy habanocentrista, casi todas las personas fotografían La Habana y eso es lo que más se conoce.»
«Bitácora del olvido» llegó para deleitar todos los sentidos y ha sabido aprovechar cada espacio de interacción con el público. Las fotografías que componen este material, se exhiben en el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales de La Habana. La muestra, de igual nombre, se mantendrá abierta al público hasta el próximo mes de septiembre.
Desde FAJ celebramos también que este proyecto forma parte de la exposición itinerante «Detrás de los Fotolibros», que tiene lugar en el Museu de Arte Santa Catarina, Florianópolis, Brasil.
El trabajo del FAJ se fundamenta en acompañar procesos creativos que luego adquieren vida propia, generando un impacto cultural más allá de nuestra plataforma. Proyectos como «Bitácora del olvido» demuestran cómo una idea apoyada en sus inicios puede crecer, transformarse y volar con sus propias alas, enriqueciendo el panorama artístico dentro y fuera de Cuba.








